A solas con las Estrellas:

A solas con Naomi Scott, Jazmín en “Aladdin”

La princesa Jazmín en esta versión live action del clásico animado de 1992, mantiene la estética y belleza de la original, pero luce mas fuerte y empoderada. Naomi Scottla actriz que le da vida, se luce cantando, bailando y poniéndole el cuerpo a un personaje con agallas que debe hacer frente a un califato regido por hombres. En Ciudad de México, para la premiere Latinoamericana del filme de Guy Ritchie, tuvimos la chance de hablar con la joven sobre los desafíos de encarnar una princesa tan iconica de la galería Disney.

¿Cuán emocionante fue para vos interpretar a este personaje, el icónico personaje de Jasmin?

Muy emocionante. Fue muy personal para mí, porque de niña Jasmin era una de mis princesas favoritas, sino era la favorita. Un personaje al que me veía conectada y con el que me identificaba, me sentía realmente empoderada viéndola. La oportunidad de humanizar a ese personaje, trasladarlo de la animación a la persona, te da espacio para crear tanto… Quería humanizarla, darle más profundidad, esa era mi intención.

¿Recordás tu primera vez viendo la película, la animada?

No recuerdo mi primera vez pero sí recuerdo, tengo el recuerdo viéndola a los 6 o 7 años junto a mi hermano. Era nuestra película favorita. Y aunque haya salido en 1992, antes de que yo haya nacido, cuando la vi se sintió nueva para mí, se sintió como si hubiera salido en ese momento. Creo que ese es el poder de las películas Disney… ves a niñas pequeñas ahora con Campanita pegada en sus “lancheras”, esa película se hizo mucho tiempo atrás, pero es nueva para ellas. La magia de Disney se perpetúa, así que creo que la oportunidad de inspirar a una próxima generación es increíble.

Para vos como actriz, ¿cuál es la parte más increíble de interpretar a un personaje tan icónico como este?

Creo que el desafío es honrar al original, pero también agregándole tú toque, tu propio sabor a eso. Es ese balance… es una conversación, continuamente tengo conversaciones con mis compañeros discutiendo en dónde están estos personajes. Todo lo que amaba de Jasmin quería mantenerlo y que siga como una fusión, pero profundizar los temas que ya existían.

“A whole new world” es uno de los temas más lindos de Disney, ¿cómo fue la experiencia de cantar esa clásica canción?

De nuevo, Mena y yo, queríamos que esté conectado con las palabras y esta canción es literalmente sobre Jasmin encontrando un nuevo mundo, estar expuesta a tanto y Aladdin que se transforma por ella. Para nosotros era solo estar conectados en el momento. Cantar esa canción fue en cierto modo surrealista, muy raro, pero no quería imitar nada. Quería mantener ese sentimiento, pero hacerlo a mi manera.

En la película hay un nuevo personaje, Dalia, muy cercano a Jasmin.

Sí.

¿Qué podés decir acerca de esa relación?

Amé el hecho de que Disney entienda que necesitábamos una amiga mujer para Jasmin, una energía femenina cerca de ella. Lo hizo la increíble Nasim Pedrad, ella es extraordinaria. Estuvo en escena por años, es una cómica genial, una improvisadora increíble, le trajo más a este personaje que lo que cualquiera pudiera haber hecho. Entre nosotras, ella ahora es una gran amiga para mí, queríamos que se vea esa química en la pantalla, paralela a la de Aladdin y el genio. Que se sienta eso, como cuando estás con tus amigos y te querés reír y no podés, y te hacen reír. Ese tipo de cosas queríamos mostrar en la relación. Ella es la mejor, es increíble.

Rajah es un tigre animado digitalmente…

Sí, me preguntaron tantas veces si era un tigre real. A la mayoría les decía sí, claro que sí.

¿Cuán difícil fue trabajar con un tigre imaginario?

No creo que haya sido tan difícil para mí como lo fue para Mena con Abooh. Creo que eso fue difícil porque Mena investigó las maneras de esos monos, las distintas especies, hizo muchísima investigación. Yo solo tenía una cabeza de plástico, una cabeza grande gris de tigre. A veces era difícil cuando me decían que lo acariciara, a veces accidentalmente me metía en su cabeza. Pero más allá de eso estuvo bien. No fue demasiado difícil.