1917

En el apogeo de la Primera Guerra Mundial, dos jóvenes soldados británicos, Schofield y Blake tienen una misión aparentemente imposible. En una carrera contra el tiempo, deberán cruzar el territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará un ataque mortal contra cientos de soldados, incluyendo al hermano de Blake entre ellos.

Protagonistas:

Benedict Cumberbatch, Colin Firth, George MacKay, Dean-Charles Chapman

Director/a:

SAM MENDES

Género:

Acción

País de Origen:

Reino Unido

Pocas veces el cine comercial ha tomado la acción de la Primera Guerra Mundial para desarrollar una historia de estas proporciones. Sam Mendes el realizador de gemas del séptimo arte moderno como Belleza Americana o Camino a la perdición aprovecha aquel escenario casi inexplorado en la ficción para contar la travesía de dos soldados británicos, los cabos Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman) que deben cumplir con una misión de tintes suicida: entregar un mensaje urgente y decisivo al coronel MacKenzie (Benedict Cumberbatch). Para realizar esta tarea deberán abandonar la trinchera a plena luz del día y avanzar por el campo francés ocupado por los alemanes. Si no llegan a tiempo, 1.600 soldados perderán la vida.

Con un gran manejo de la puesta en escena, y apelando a la técnica del falso “plano secuencia” (tomas rodadas supuestamente sin cortes) Mendes no da respiro al espectador y lo embarca en una carrera a contrarreloj acompañando a los dos soldados mientras atraviesan angostas trincheras, alambres de púa y un sanguinario campo de combate minado en donde abundan los cadáveres desmembrados, las balas, las explosiones y las filosas bayonetas.

Si visualmente 1917 resulta revolucionaria y audaz, también hay que remarcar, que todos los artilugios técnicos están puestos al servicio de la historia. Es verdad que por momentos el metraje parece ser parte de un video juego moderno, pero el realizador nunca deja de lado a los personajes y logra que el publico empatice con ellos.

La labor del director de fotografía Roger Deakins, es parte fundamental de la magnifica composición que el largometraje presenta. La lente de su cámara logra captar el barro, la sangre, el humo, la suciedad y la desolación pasando por varios tamaños de planos que van desde los detalles hasta las grandilocuentes panorámicas.
También hay que destacar el montaje, que consigue disimular los cortes y que realmente logra convencernos de que todo ocurre en tiempo real y en una sola toma de 120 minutos.

Sam Mendes, también responsable de las dos ultimas películas de James Bond, ya había demostrado su apego a los planos elaborados y exuberantes, pero en este, su nuevo opus, se justifican como nunca, ya que permite sentir las sensaciones de los soldados (el miedo, la congoja y el dolor) en primera persona.

1917 es un clásico instantáneo, un punto de inflexión y fundamental del genero bélico, que será estudiado y revisionado en el futuro en las escuelas de cine. Una historia sin héroes ni villanos cautivante, asombrosa e imponente.

Volver