4X4

Una lujosa 4x4 está estacionada en la vereda en un barrio como tantos de Buenos Aires. Un chico entra en ella para robar. Pero cuando quiere salir, no puede. Las puertas no responden, los vidrios tampoco, la 4x4 es un bunker blindado. La situación es desesperante: está encerrado. Alguien desde afuera tiene el control del vehículo y parece tener un plan.

Protagonistas:

Luis Brandoni, Peter Lanzani, Dady Brieva

Director/a:

MARIANO COHN

Género:

Thriller

País de Origen:

Argentina

Peter Lanzani es Ciro, un ladrón oportunista que decide robar el estéreo de una camioneta 4x4 estacionada en una calle de Bs.As. Lo que en un principio parece el golpe perfecto, deriva en una situación desesperante cuando el caco descubre que se ha quedado encerrado en el interior del vehículo, y que este, funciona como una fortaleza de la que es imposible escapar. Detrás de esta trampa, hay un hombre, un medico harto de sufrir toda clase de asaltos, un “vengador anónimo” que se dispone a darle al delincuente el castigo que la justicia parece dejar pasar.

Las cintas de “personajes encerrados” es un subgénero del thriller varias veces transitado por distintos realizadores. Es imposible no pensar en filmes como Llamada mortal (con Colin Farrell atrapado en una cabina telefónica a merced de un francotirador) o Enterrado (con Ryan Reynolds intentando escapar de un ataúd en el desierto de Irak)
4x4 bebe de ese tipo de cine, al menos en la primera parte del metraje, y lo hace con una técnica que permite que el espectador sufra las penurias del protagonista (un extraordinario Peter Lanzani que logra ponerse la película al hombro) y sienta el encierro, el calor, la sed, el hambre, la desesperación.
La atmósfera de claustrofobia se acentúa cada vez que se oye la voz “afable” pero inquietante del dueño de la camioneta (Dady Brieva en un rol desparejo, que funciona mejor cuando no da la cara)
La música de Dante Spinetta agudiza la experiencia traumática y tanto la fotografía, como el montaje y el sonido son pilares fundamentales para que la sensación de inmersión sea efectiva.

En el filme, hay un momento de quiebre, una situación que traslada la acción hacia el exterior, y ahí es donde se hace presente más explícitamente el discurso qué hay detrás de la ficción, un relato cercano e incomodo, en donde el espectador debe elegir con quien empatizar (con el ladrón con frondoso prontuario, o con la víctima/victimario decidido a hacer “justicia por mano propia)
Este dilema, es el que hace de 4x4 un filme osado y candente. Un guion que despierta el debate y que si bien no elige pararse en ninguna vereda, deja bien en claro que la linea entre justicia y venganza aveces es demasiado delgada.

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