BODA SANGRIENTA

Una joven novia se integra a la opulenta y excéntrica familia de su nuevo esposo. Al casarse tendrá que cumplir con una antigua tradición que se convierte en un juego mortal donde todos luchan por sobrevivir.

Protagonistas:

Adam Brody, Henry Czerny, Samara Weaving, Mark O'Brien, Andie MacDowell

Director/a:

MATT BETTINELLI-OLPIN y TYLER GILLETT

Género:

Terror

País de Origen:

USA

La joven y bella Grace está a punto de vivir el día mas feliz de su vida y también... el mas terrorífico.
Tras celebrar una boda intima en la inmensa y gótica mansión de los padres de su prometido, una antigua tradición pondrá a la novia en medio de un sanguinario juego en el que su familia política intentara darle muerte mientras la persigue por los laberínticos pasillos del lugar.

Samara Weaving arranca el filme “blanca y radiante” pero no tendrá inconvenientes en mancharse las manos a lo largo de esta atractiva y divertida comedia de horror del subgenero “noche de bodas” que muta en un slasher ultra gore muy original, fresco y divertido.
Los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett nos llevan junto a la novia en un macabro juego de escondidas en el que cada rincón, cada sótano, cada lugar oscuro nos depara una sorpresa.

Con mucho humor físico (secuencias dignas de un cartoon ), personajes excéntricos y una admirable dirección de arte y fotografía, Boda Sangrienta cautiva rápidamente. Más allá de que el metraje es corto y dinámico, los realizadores presentan el conflicto rápidamente y se reservan varios giros argumentales a la largo del mismo, por lo que el espectador nunca deja de sorprenderse.

Sin un ápice de solemnidad, otro atractivo del filme radica en lo creíble de las actuaciones. Weaving quien realiza un tremendo trabajo físico (a la altura de las mejores “reinas del grito”), es acompañada por un elenco muy solido en el que todos tienen su momento de lucimiento, desde la sorprendente Andy MacDowell ( en un registro alejado al de su filmografía) pasando por Henry Czerny hasta Mark O’Brien como el novio que se debate entre el amor y el sanguinario mandato familiar.

A pesar de nunca renegar del genero, es fácil leer entrelineas y reconocer en el filme una sátira que se burla de las diferencias de clases y del matrimonio como institución en donde se debe respetar ciertos votos, incluido el paradójico “hasta que lo muerte los separe”

Sin arroz, ni vals, esta Boda Sangrienta, sin dudas se convertirá en una “fiesta inolvidable”. ¡Viva los novios!

Volver