CARS 3

Sorprendido por una nueva generación de corredores ultra-rápidos, el legendario “El Rayo” McQueen repentinamente se encuentra dejado de lado en el deporte que adora. Para volver al ruedo, necesitará la ayuda de Cruz Ramirez, una vigorosa joven técnica de carreras, que tiene su propio plan para ganar, además de la inspiración del fabuloso difunto Hudson Hornet, y un par de giros inesperados. ¡Demostrar que el #95 aún no está terminado pondrá a prueba el corazón del campeón, en el más grande escenario de la Copa Pistón!

Protagonistas:

Owen Wilson, Armie Hammer, Chris Cooper, Nathan Fillion

Director/a:

BRIAN FEE

Género:

Animación

País de Origen:

USA

En esta tercera entrega El Rayo McQueen debe demostrar que aún puede ganar una gran carrera y que no necesita jubilarse

El famoso auto rojo de la saga tendrá que enfrentarse a una nueva generación de corredores más jóvenes, potentes y veloces, que amenaza con cambiar el deporte de su vida. Entre ellos está el competitivo y revolucionario Jackson Storm, un contrincante difícil de vencer.
Para alcanzar el podio, " El Rayo" contará con una nueva entrenadora latina, Cruz Ramírez, también estarán sus amigos de siempre como la grúa Mate y su novia Sally.

Menos adrenalitica que la original y apelando a la melancolía, esta tercera parte supera ampliamente al anterior capítulo, transformándola en una cinta que cuenta con todos los valores que hicieron de Pixar el mejor estudio de animación: personajes empaticos, un argumento elaborado, humor, nostalgia y prodigio técnico.

La música de Randy Newman, (un bienvenido regreso de este prócer) acompaña cada momento de un filme que funciona como metáfora del lugar que los mayores tienen en nuestra sociedad, (también del retiro a tiempo de los deportistas), del pasó al mundo de los adultos y de las lazos de amistad. Hay ademas un claro mensaje sobre la diversidad y la inclusión, expuesto en la presencia fundamental de Cruz (por suerte sin abusar de los estereotipos del personaje hispano)

La cinta tiene por supuesto escenas de carreras, que lucen más reales y vertiginosas que nunca, pero también un surtido compendio de decorados norteamericanos, tan bien logrados en algunos casos, que parecen reales más que dibujados.

Sin ser súper original, la película logra emocionar y entretener, un homenaje a los personajes de la primera entrega y a la vez un cierre para una trilogía de alto octanaje.

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