CREED II: DEFENDIENDO EL LEGADO

La vida se ha convertido en un acto de equilibrio para Adonis Creed. Entre las obligaciones personales y el entrenamiento para su próxima gran pelea, se enfrenta al desafío de su vida. Enfrentarse a un oponente con vínculos con el pasado de su familia solo intensifica su inminente batalla en el ring. Rocky Balboa está a su lado a lo largo de todo y, juntos, Rocky y Adonis enfrentarán su legado compartido, cuestionarán lo que vale la pena luchar y descubrirán que nada es más importante que la familia.

Protagonistas:

Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Dolph Lundgren

Director/a:

STEVEN CAPLE JR.

Género:

Drama

País de Origen:

USA

Tras los acontecimientos que vimos en la primera parte, Adonis Creed se ha transformado en campeón mundial de los “pesos pesados”, la vida le sonríe y ha logrado escalar al lugar en el que brillo su padre. Pero, la aparición de un nuevo retador lo hará trastabillar. Víctor Drago, el hijo de Ivan Drago el boxeador que mato a Apollo Creed en el cuadrilátero lo ha retado.
Con la ayuda y el concejo de Rocky Balboa, Adonis se dispone a enfrentar su pelea mas peligrosa.

Creed II: Defendiendo el legado, sigue acrecentando la franquicia ideada por Sylvester Stallone, que aquí vuelve a presentarse frágil, cansado pero con el mismo carisma y personalidad que lo hice un héroe del boxeo.

El filme luce moderno, con una puesta en escena que lleva al espectador al centro del ring, en medio de peleas brutales y sangrientas en donde cada golpe suena real y doloroso.
Más allá de la realización, la cinta funciona como un ejercicio de nostalgia para aquellos que en los ochenta disfrutaron de Rocky IV, la entrega mas popular de la serie, un filme ambientado en plena “Guerra Fría” que se convirtió en objeto de culto.
Toparse con Stallone y Dolph Lundgren repitiendo sus míticos papeles resulta emocionante. Dos gigantes, dos iconos frente a frente que aun pueden combatir, aunque no usen puños, sino miradas y palabras.

Obviamente, como ocurre con toda la saga, este filme no es solo sobre el boxeo, sino que versa sobre la culpa, la relación padres e hijos y por supuesto deriva en un camino de redención, que todos los involucrados, a su manera, deberán recorrer.

Si las estrellas veteranas del filme se lucen, lo mismo hay que decir de Michael B. Jordan, que es puro corazón y garra, un actor con muchos matices con el que es fácil empatizar.

Pasional, entretenida y sorprendente, parece un broche de oro para la historia del “semental italiano”, aunque nunca se sabe... por mas que del rincón se arroje la toalla, Stallone vuelve... siempre vuelve.

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