ELLA

La película nos sitúa en un futuro no muy lejano donde vive Theodore (Joaquin Phoenix), un hombre solitario que trabaja como escritor y que está pasando por las últimas etapas de un traumático divorcio. La vida de Theodore no es demasiado emocionante, cuando no está trabajando se pasa las horas jugando a videojuegos y, de vez en cuando, sale con sus amigos. Pero todo va a cambiar cuando el escritor decide adquirir un nuevo sistema opertavio para su teléfono y su computadora, y este sistema tiene como nombre "Samantha" (voz de Scarlett Johansson).

Samantha es un nuevo modelo de inteligencia artificial y a Theodore le gusta desde el primer momento: su voz es sexy y bonita, sabe escuchar, da buenos consejos y su función es satisfacer los deseos de su dueño. Cada vez pasan más tiempo juntos y lo que Theodore no podía imaginarse es que Samantha y él acabarían enamorándose el uno del otro, pero Samantha no es una persona, sino un robot, lo que sume a Theodore en una extraña sensación de júbilo y dudas.

Protagonistas:

Scarlett Johansson, Amy Adams, Rooney Mara, Kristen Wiig, Joaquin Phoenix

Director/a:

SPIKE JONZE

Género:

Drama

País de Origen:

USA

SPIKE JONZE el guionista y director de esta fabula de amor, es un experto en desarrollar argumentos delirantes y bizarros. Pero en esta oportunidad apelando a la emoción como nunca antes lo había hecho. Hay cierta lisergia, obviamente, desplegada en algunas de las escenas más jugadas del filme, pero también, una enorme critica a la dependencia tecnológica y al aislamiento de la sociedad moderna. Tremendo es el trabajo actoral de JOAQUIN PHOENIX, el solo en pantalla representa a una pareja completa, apoyado claro por la enorme sensualidad que desprende la voz de SCARLETT JOHANSSON, una labor que logra enamorar desde el susurro.
La melancolía general del metraje, acompañada por una banda de sonido surrealista, se suman a una solida puesta en escena. Onírica por momentos, es una cinta artística que maneja tiempos y climas lejanos al cine industrial pero que atrapara a los espectadores más osados.

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