LA MONJA

Cuando una joven monja en una abadía de clausura en Rumanía se suicida, un sacerdote con un pasado poseído y una novicia a punto de tomar sus votos son enviados por el Vaticano para investigar. Juntos descubren el profano secreto de la orden. Arriesgando no solo sus propias vidas sino su fe y hasta sus almas, se enfrentan a una fuerza maléfica en forma de monja demoníaca, en una abadía que se convierte en un campo de batalla de horror entre los vivos y los condenados.... Spin-off de la película de terror de 2016 El conjuro 2.

Protagonistas:

Demian Bichir, Taissa Farmiga, Bonnie Aarons

Director/a:

CORIN HARDY

Género:

Terror

País de Origen:

USA

La cinta se desarrolla en la Rumania de inicios de los cincuenta. En un monasterio/castillo de los Carpatos, una monja se ha quitado la vida. Para investigar que ha ocurrido, el Vaticano envía hasta el lugar a un sacerdote (Demian Bichir) y a una novicia (Taisa Farmiga). Lo que descubren los llenara de espanto. La antigua construcción esta habitado por un demonio que recorre el lugar tomando la forma de una siniestra monja.

El director Corin Hardy no tiene la sutileza ni el oficio de James Wan creador de la saga, pero la estética gótica, los decorados naturales de Europa del Este, los efectos y el maquillaje lo ayudan a redondear un trabajo fílmico mas que digno, una clase B hecha y derecha.
El filme arranca y concluye con referencias a El Conjuro, y es en estos segmentos en donde solo se puede volver a vivir la atmósfera y climas de horror que la hicieron una de las series mas extraordinarios del genero. En el resto del metraje todo es más básico, efectivo si, pero nada original.

La trama ademas, se reserva momentos de humor a cargo de un “franchuete” (algo que ni siquiera las flojas películas de Annabelle tenían) y hasta segmentos de aventura que parecen salidas de la serie Indiana Jones, con Caballeros Templarios incluidos. No es que este mal, pero poco tiene que ver con el espíritu de las obras surgidas de las expedientes Warren.

La Monja del titulo, es Valak, un demonio al que habíamos visto en El Conjuro 2, allí funcionaba muy bien, en esta su primera incursión en solitario se limita a los sustos y apariciones clásicas. Resulta imponente, mete miedo (gran caracterización de la extravagante Bonnie Aarons sin dudas) pero no sorprende.

Esta claro que cuando los productores experimentan con personajes secundarios de las cintas originales el resultado no es tan logrado como en las historias dirigidas por Wan.
Bichir como el exorcista de turno esta creíble, Taissa Farmiga (hermana de Vera, quien encarna a Lorraine Warren en las películas) logra transmitir la inocencia de una “novicia rebelde” que puede ver mas de lo que el ojo humano percibe, gracias a un sexto sentido. Su parecido con su hermana Vera hacia suponer una vuelta de tuerca que al menos en esta entrega no ha sido utilizada.

Pese a los reparos, la película es entretenida y funciona como un “tren fantasma” de feria, ideal para adolescentes que quieran sobresaltarse un rato en la oscuridad de una sala.

Volver