RAMBO: LAST BLOOD

Basada en los personajes creados por el novelista David Morrell en su libro ‘First Blood’, este clásico del cine regresa en 2019 con la quinta entrega de la saga de acción protagonizada por Sylvester Stallone. En la actualidad, John Rambo está viviendo en un rancho en Arizona y disfruta de una paz que se le ha escapado a lo largo de su vida. Cuando recibe la noticia de que su sobrina, la única familia que le queda, ha desaparecido tras la frontera de México, Rambo decide ir en su búsqueda.

Protagonistas:

Director/a:

ADRIAN GRUNBERG

Género:

Acción

País de Origen:

USA

Cuatro décadas después de irrumpir en la pantalla en una película inolvidable, el veterano de Vietnam y paciente con “trastorno de estrés postraumático”, John Rambo, regresa para una ultima misión.
Retirado, viviendo como un cowboy en su rancho familiar de Arizona , el ex soldado deberá salir de su letargo cuando descubra que su ahijada ha desaparecido del otro lado de la frontera. En un raid de acción y venganza, Rambo se enfrentará a una peligrosa red dedicada a la trata de personas. Una guerra personal marcada a fuego y sangre.

En 1982 se estreno First Blood, un drama de acción en el que Sylvester Stallone interpretaba por primera vez a uno de sus dos personajes fetiches (el otro obviamente es Rocky)
El impacto de aquella película dirigida por Ted Kotcheff fue inmediato. Se trataba de una historia que hurgaba en las secuelas de los veteranos de guerra de Vietnam y en la incomprensión e invisibilización a la que debían enfrentarse en una Norteamérica republicana en plena Guerra Fría. Era sin dudas, el lado oscuro del “sueño americano”
Aquel primer Rambo, era señalado y estigmatizado por la policía y “el hombre blanco”, y luchaba por hacerse un lugar en el pais por el que había dejado la piel en combate.
Las secuelas filmicas venideras, dejaron de lado esta linea argumental y se interesaron mas en el costado táctico y las habilidades de combate del personaje que en su psicología.

Este ultimo capítulo (titulado acertadamente Last Blood) no solo cierra el círculo alrededor de Rambo, sino que ademas funciona como una pintura/homenaje al cine clase B de acción que Stallone supo cultivar como uno de sus máximos exponentes, y lo coloca del otro lado del mostrador, del señalado en aquella primera cinta, pasa a ser “el dedo acusador” de diferentes y excluidos.

El argumento puede resultar rudimentario, por momentos torpe y hasta predecible, pero el director Adrian Grunberg apuntalado por Sly desde el guión, nunca apela a un tono paródico para narrar la historia. Sin locaciones selváticas o bélicas, la historia se mueve dentro de una estética fronteriza que le sienta muy bien. No hay desarrollo de los personajes, y poco se sabe de las motivaciones que los movilizan, pero si algo queda claro, es que John Rambo es único, implacable y seguramente votante de Trump.

El metraje se encuentra dividido en dos actos bien claros, el primero sigue al “héroe crepuscular” en lo que parece el epilogo de su vida. En el segundo abundan las matanzas y la violencia, en un fresco que remite a aquellas películas de los ochenta en donde no había tanta corrección política y la sangre, las heridas abiertas, los huesos quebrados y los cuerpos desmembrados eran parte del coctel.

Last Blood, tiene tanta hemoglobina como una película de terror, los cadaveres se apilan de a cientos ante la mirada del rostro curtido, inexpresivo y “cirujeado” de un Stallone que aun sigue siendo tan carismático como en los lejanos ochentas.
Quien quiera ver más allá de lo explícito podrá encontrar, como ya anticipamos, estereotipos, momentos reaccionarios y cierta estigmatizacion de los personajes latinos. Pero, no habría que olvidar, que estamos ante una ficción, y que a su manera, también esta produccion es un retrato de la America actual y del discurso de quien comanda aquella Nación.

Rambo: Last Blood es cIne de explotación, salvaje e irresistible. El testamento fílmico del ultimo gran héroe de acción, del máximo abanderado del “Dios Salve a America”

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