UN DON EXCEPCIONAL

Frank Adler es un hombre soltero que está criando a su joven y vivaz sobrina Mary en un pueblo costero de Florida. Pero Mary es una niña prodigio brillante, y los planes de Frank porque lleve una vida normal se ven frustrados cuando el dominio de las matemáticas que tiene la niña de siete años llega a oídos de su intimidante abuela Evelyn —una mujer adinerada, oriunda de Boston, cuyos planes para su nieta amenazan con separar a Mary y Frank. Una vez que tensiones y separaciones se generan, el tío y la sobrina encuentran apoyo en Roberta , su casera bienhechora y mejor amiga, y en Bonnie,  profesora de Mary, una mujer joven cuya preocupación por su estudiante también se desarrolla al poco tiempo en una relación con su tío.

Protagonistas:

Chris Evans, Octavia Spencer, Jenny Slate, Lindsay Duncan, Mckenna Grace

Director/a:

MARC WEBB

Género:

Drama

País de Origen:

USA

Un hombre debe hacerse cargo de su sobrina huérfana, una niña dueña de un admirable don

Frank, un soltero que vive en un pueblo costero de Florida, debe criar a su sobrina Mary tras el fallecimiento de su madre. La niña tiene una extraordinaria habilidad para las matemáticas, algo que llamara la atención de su abuela, que tiene otros planes para la joven prodigio.

Este melodrama efectivo y sí, también efectista, con un sobrio Chris Evans, demostrando que si puede ser creíble sin el traje de Capitan America, y una extraordinaria Mckenna Grace como la niña genio, es dirigida por Marc Webb quien tras dejar de lado las historias de Spiderman vuelve a las fuentes con un cine sobre las relaciones humanas, las perdidas y cierto humor melancólico que ya había probado en la muy superior 500 días con ella.

Las historias de familias disfuncionales, mas allá del argumento, suelen cautivar por las interpretaciones, y en este caso, ese rubro esta muy bien cubierto por la naturalidad de la estrella infantil, y un reparto en el que se destaca la siempre correcta Octavia Spencer (sin olvidar a la mascota de la protagonista, un gato tuerto que se roba cada una de sus escenas)

Con un espíritu cercano al cine independiente, el largometraje reboza buenas intenciones, apunta a un publico familiar y contiene algunas secuencias rodadas con maestría. Si bien no profundiza en temas espinosos (como el suicidio de la madre de la niña) se puede leer entre líneas un alegato sobre el amor parental mas allá de los lazos sanguíneos y sobre todo instala un debate sobre las exigencias a las que son sometidos muchas veces los chicos y la importancia de no saltar etapas.
Sin dudas, Un don excepcional, es un filme tan sofisticado y conmovedor como gratificante.

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