X-MEN: APOCALIPSIS

Desde los orígenes de la civilización, él fue venerado como un dios. Apocalipsis, el primero y más poderoso de los mutantes del Universo X-Men de Marvel, se hizo con los poderes de otros muchos mutantes, convirtiéndose en inmortal e invencible. Tras su debilitamiento después de miles de años, su desilusión hacia el mundo le obliga a reclutar a un grupo de poderosos mutantes, incluyendo al descorazonado Magneto, para purificar la humanidad y crear un nuevo orden mundial, del cual estará al frente. Mientras el destino de la Tierra pende de un hilo, Raven con la ayuda del Profesor X tendrá que liderar un equipo de jóvenes X-Men para detener a su mayor enemigo y salvar a la humanidad de la destrucción total.

Protagonistas:

Oscar Isaac, Jennifer Lawrence, James McAvoy, Sophie Turner

Director/a:

BRYAN SINGER

Género:

Ciencia Ficcion

País de Origen:

USA

Bryan Singer demuestra que es un erudito en el tema, y utiliza varios Comics como fuente para esta historia que de alguna manera se erige como cierre de la trilogía iniciada con X-Men: First Class.
Las versiones más jóvenes de los mutantes funcionan, tienen carisma, son creíbles, empaticos y fieles al espíritu de las viñetas (salvo Jennifer Lawrence que cansada de someterse al proceso de maquillaje, aparece mucho más como Raven que como la azul Mistique)
Oscar Issac es un Apocalipsis imponente aunque las grandes capas de maquillaje en su rostro no nos permitan disfrutar de todo su histrionismo. Aprovechando la ambientación ochentosa, el director eligió una banda de sonido contundente que en algunos momentos, empatada con el montaje vertiginoso nos regala secuencias dignas de un videoclip. Momentos de humor, explosiones para todos los gustos y algunas escenas muy logradas en las que cada mutante tiene su momento de lucimiento.
De todas formas, está claro que a la hora de juzgar la interpretación, Michael Fassbender se roba todos los aplausos, su Magneto es tan cruel como sensible, una interpretación cargada de matices para uno de los personajes más emblemáticos.
James McAvoy se mueve cómodamente en la silla de Charles Xavier, presentando además en este filme la imagen más iconografía del líder mutante.
Guiños para fanáticos, acción trepidante, intriga, efectos impactantes, una película muy entretenida que se disfruta de principio a fin.

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